Cita

"Those who are willing to pay a penny of security for a penny of usability will eventually have neither"

17 febrero 2014

Cuando Penny es Catwoman



(Versión un poco novelada, pero basada totalmente en hechos reales).

Como todos los superhéroes yo también tengo una máscara. Y en ocasiones me enfundo mi traje de Catwoman (por el cual recibí un premio en un crucero) y me voy a vivir aventuras. Son aventuras que a los que ya tengan fondo en Hackylandia, les arrancarán seguramente una sonrisa condescendiente. Pero que mis compis de oficina y yo vivimos peligrosamente.

Aventuras como cuando, en una mañana de frío invierno, estuve, tacones sobre la nieve, esperando bajo los copos a ser recibida por los agentes de inteligencia, mientras el vapor se escapaba de mi boca como el humo de un cigarrillo. Sin duda aquello formaba parte del programa de entrenamiento: si resistías aquello, ya podías ser enviada como agente secreto a Rusia. Al menos eso creía yo. Pero resultó ser un puro trámite mientras comprobaban las identidades de todos los asistentes. Una vez dentro del recinto, un reconfortante café y unos deliciosos bollitos nos dieron la bienvenida. Y de lo que ocurrió después no puedo hablaros porque si no, tendría que mataros ;)

Otra aventura fue cuando mis compañeros me mandaron en misión especial a Informática64 (ahora 0xWord). Lo habíamos estado planeando estratégicamente: cogería el tren de las 15:05 hacia Móstoles. Y, una vez allí, seguiría las indicaciones del plano que habíamos estado estudiando en la oficina:

- Es ahí.
- Ahí no es.
- Pues es lo que dice el Google Maps.
- Cómo va a ser eso. Si eso parece un zulo.
- Pues será ahí donde está la tienda, en un zulo.
(risas)
- ¡A eso os dedicáis en horas de oficina: a buscar zulos! (jefe).

Al final no era un zulo, sino una tienda normal donde me recibió una señorita muy amable que creyó que yo era "de la Revista SIC" (sic) y donde pude comprar un libro fantástico. Pero eso no lo apuntéis en el cuaderno de Marvel porque de la otra manera es más emocionante.

Pero cuando Catwoman vive sus mayores aventuras es al caer la noche (por algo es una gata); como en aquella ocasión en la que conseguí infiltrarme en una reunión de hackers que tuvo lugar en el bar de la madre de Howard. Mis compañeros, que jamás habían oído hablar de tal cosa, andaban muy preocupados por si me asesinaban con un proyector y a la mañana siguiente aparecía mi cadáver flotando en las aguas del Manzanares.

- Tú de ahí no sales viva. Y a ver luego quién nos hace el trabajo.

Desoyendo sus advertencias y lamentaciones, me dirigí hacia el lugar de encuentro. 

Aquella noche andaba muy liada, de manera que ni siquiera tuve tiempo de enfundarme el traje de Catwoman y me puse el primer mantel que encontré para la ocasión. Cuando llegué, estaba ya empezado y encima me caía de sueño. Suerte que la mamá de Howard me despertaba a cada rato con las instrucciones en clave que transmitía a los integrantes de aquella reunión secreta: "¡Que quién ha pedido un mixto con huevo!" (la madre de Howard es como Charly, el de "Los ángeles": transmite sus instrucciones, pero nunca se le ve la cara).

En tales condiciones, mentiría si dijera que me enteré de mucho. Pero mereció la pena porque fue una experiencia nueva para mí y conocí a gente interesante de la que luego seguiría oyendo hablar, dando ponencias entre cañas, y a la organizadora de todo (sí, aquí también hay chicas): .

La reunión quedó clausurada a la orden de la madre de Howard ("¡Que os vayáis ya, que tengo que limpiar!"). Y yo me fui, paseando bajo las estrellas y sintiendo envidia de los gatos que, encaramados a los tejados, aún tenían tiempo para contemplar la luna; porque yo debía regresar a mi guarida para levantarme temprano y presentar el informe correspondiente del éxito de mi misión.

Cuando Penny se convierte en Catwoman descubre muchas cosas, como cuáles son los bollitos preferidos de los espías, que los hackers no son gente peligrosa o que algunos superhéroes, en su vida secreta, visten de Armani.

Lo más divertido quizá fue el día que me pillaron intentando hackear la Casa Blanca. Bueno, no fue eso exactamente, pero salí con la sensación de que lo hubiera sido. Pero como este post me ha quedado ya muy largo, mejor os lo cuento otro día. 

Y recordad: cuando caiga la noche, mirad hacia los tejados; porque, a lo mejor, oculta entre las sombras, agazapada tras las chimeneas, veis a Catwoman.

2 comentarios:

  1. Anónimo3/4/14 12:42

    Doy fe de que recibió ese premio del crucero... otorgado con justicia a la más sexy. Por eso no es de extrañar que Catwoman siempre obtenga la información que se propone...

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  2. Bueno, habría que explicar que el traje de Catwoman solo era una máscara de gata (la blusa y la falda de lo más normalito). Y que lo del premio a la más sexy fue porque no había otra que se presentara disfrazada ¿eh?
    La realidad es la realidad y la ficción es la ficción. Aunque está bien fantasear un poco de vez en cuando...

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