Cita

"Those who are willing to pay a penny of security for a penny of usability will eventually have neither"

05 marzo 2014

Elegir un flavor


Pues eso: en vez de "elegir un amor", "elegir un flavor". La búsqueda de la distro de Linux más idónea parece una tarea tan ardua como la de encontrar el amor verdadero.

Empecé con Ubuntu, que es una distro para Pennies, el Gentleman de los Linux, chico más popular del instituto, agradable, guapo y sin complicaciones. Todo iba bien hasta que tuve que hace un upgrade y no había manera. Era como esos novios que nunca maduran.

Entonces se me ocurrió instalarme OpenSuse porque era la misma distribución que teníamos en algunos equipos del trabajo (Uy, lo mismo he desvelado información confidencial). Eso era como salir con un compañero de trabajo: pasáis muchas horas juntos, os conocéis bien... Quizá no sea el más guapo ni sientas acelerar los latidos de tu corazón cada vez que lo ves; pero ¿quién lo necesita? Esas cosas al final lo único que hacen es complicarte la vida. Mejor buscar algo práctico, que estés segura de que funciona.

Y todo va bien hasta quieres ir al cine o a un concierto (la informática no lo es todo en esta vida) y el tío se niega en redondo. Resulta que el informático listo, agradable y majo es un sosaina con quien no puedes permitirte ni una hora de diversión. Y si te empeñas, no hay forma de ponerse de acuerdo en qué película ver. La vida también es cine ¿sabes? Esas cosas que te hacen evadirte después de un duro día de trabajo. Y no poder hacerlo, estar todo el día metida entre ceros y unos, ya me raya. 

Pues resulta que tenía un montón de vídeos chulos para ver en el portatil, pero el VLC se negaba a reproducirlos (con el Kaffeine tampoco iban). Y venga: que si videolan, que si pacman, que si quito, que si pongo, y nada... Adiós, OpenSuse. Fue hermoso mientras duró.

Intenté un poco con Fedora, un chico bastante estable, con su sombrero rojo. Pero no quiso quedarse conmigo. Yo no sé qué pasó: instalación ok, pero al arrancar, pantalla negra. No eres tú Fedora, seguro que soy yo. Pero es que ya estoy cansada. No quise volver a intentarlo.

Ahora estoy con el Mint, que no es más que el Ubuntu con sabor a menta (a menta con canela, en mi caso). Es como querer darle otra oportunidad a los chicos buenos y guapitos, mientras hay gente que te anima a que te vayas con los hombres de verdad: con los tipos duros, como Arch o con los que son Gentoo-za y a quienes hay que dárselo todo hecho. 

De momento estoy contenta. Salvo que he instalado el VirtualBox y no sé dónde me lo ha puesto. Pero ya se sabe: los hombres nunca saben dónde dejan las cosas y tienes tú que andar buscándolas. Veremos a ver qué pasa con el próximo upgrade.

Entre tanto, podría también hablar del chico de las frambuesas. Pero esa ya es otra historia, a la que espero poder dedicar un post completo algún día.

Ganas me dan a veces de tirarme por la ventana y volver al Windows. Pero no desespero. Tal vez, en Linux, como en el matrimonio, cuando hay problemas, no sea tanto cuestión de andar cambiando como de esforzarse por conseguir que lo que tienes funcione.

Y vosotros ¿qué distro de Linux utilizáis y por qué?

(BTW: Si piensas que Linux es más seguro que Windows o Mac, piénsalo dos veces)

7 comentarios:

  1. Debian sin pensarlo dos veces. ;)

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  2. Por cierto, tus post son muy entretenidos...
    Enhorabuena!

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  3. Arch Linux, por supuesto.
    ¡Aunque no es apta para Pennies!

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    1. Mientras J.A. y tú no me hagáis el guiaburros para la instalación prometido, no. ;)

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    2. Yo te la daría instalada, pero no tengo ningún equipo con UEFI donde probar. Todos mis PC son viejos, pero con Linux resultan casi eternos; con cada actualización van más rápido.

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  4. "True love last forever" XD

    De momento, me apaño con Mint. Pero no me importaría probar Arch más adelante.

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