Cita

"Those who are willing to pay a penny of security for a penny of usability will eventually have neither"

24 agosto 2015

¡"A Penny of Security" tiene cookies!



Los que accedéis a este blog desde algún país de la Unión Europea, os habréis dado cuenta que ahora, cuando entráis, aparece un mensaje avisando del uso de cookies. Es un mensaje que pone Blogger (Google) en todos sus blogs para cumplir con la normativa española y europea.

Una cookie es un tipo de archivo que se descarga en el terminal de un usuario, normalmente cuando navega por una web, con el propósito de almacenar datos que podrán ser utilizados con distintas finalidades; por ejemplo, que el sitio web "recuerde" información sobre la visita del usuario (como sus preferencias de idioma); también se utilizan a menudo con fines publicitarios.

De acuerdo con el art 22.2 de la LSSI: "Los prestadores de servicios podrán utilizar dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos en equipos terminales de los destinatarios, a condición de que los mismos hayan dado su consentimiento después de que se les haya facilitado información clara y completa sobre su utilización, en particular, sobre los fines del tratamiento de los datos, con arreglo a lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal."

Como la casuística es variada y algunas cookies están exentas de la obligación de avisar, la Agencia de Protección de Datos ha publicado una guía sobre el uso de las mismas. Según ésta, están exentas aquellas cookies cuya caducidad esté relacionada con su finalidad. Por ejemplo: las cookies de sesión (que se utilizan para que el usuario no tenga que logarse a cada vez mientras navega por las distintas páginas del sitio web), ya que, una vez cerrada la sesión, desaparecen del dispositivo. También están exentas las cookies de tipo "carrito de la compra", que sirven para guardar los artículos que va seleccionando en una tienda online. Esto es así porque son necesarias para poder prestar un servicio solicitado expresamente por el usuario (hacer la compra). Todavía hay algunas más que quedarían exentas, pero no quiero extenderme demasiado en ello. Podéis leer el texto completo en la referencia.

Los avisos de las cookies se deben hacer utilizando el "sistema de información por capas", que  consiste en informar del uso de cookies en dos fases:
- Al entrar en la web se informa del uso de cookies (propias y/o de terceros), de la finalidad de éstas y cómo el usuario presta su consentimiento (por ejemplo, al seguir navegando). En el caso de este blog, es el mensaje que podéis ver nada más entrar y si pulsáis "ENTENDIDO", significa que aceptáis las cookies. Junto a este primer mensaje, se debe, además, incluir un enlace a la segunda capa de información. En este blog accedéis a ella cuando pulsáis sobre "MÁS INFORMACIÓN".
- En esta segunda capa aparecen datos sobre: la definición y función de cookies, el tipo de cookies utilizadas y su finalidad, quién utiliza la información recogida con ellas, y la forma de desactivarlas o eliminarlas.

Por otra parte, habréis observado que han desaparecido el enlace al periódico y a los tuits. Esto es así porque no puedo estar segura de que los complementos que utilizo para enlazarlos no estén usando también algún tipo de cookie, lo cual me obligaría a modificar el mensaje de Blogger para avisarlo. He preferido no jugármela. Incumplir con la obligación de avisar del uso de cookies se considera una infracción leve, según el art. 38.4 de la LSSI. Y con la ley no se juega.


Más información:

 

15 agosto 2015

Auge y caída del Hotel Hilbert


Buenas,

He estado una temporada alejada de las redes y pantallas debido a una conjuntivitis vírica que me ha hecho sufrir bastante (tanto lidiar con los virus y al final me cae uno en el ojo). Para terminar de recuperarme, me fui de vacaciones, aunque no me alojé el en Hotel Hilbert, sino en otro hotel. Más que nada, porque eso de tener que andar cambiándose de habitación cada vez que llega alguien nuevo al hotel, como que no...

Pero es que, además, el Hotel Hilbert no pasa por sus mejores momentos. Si recordáis, en mi último post os decía que el personal del hotel se vio en un aprieto cuando llegaron unos turistas a los que no pudo dar acomodo. ¿Cómo pudo ser esto? Bueno, pues resulta que los turistas provenientes de Enterolandia comenzaron a contar a diestro y siniestro las maravillas del hotel. Esto lo hicieron no sólo los de su capital, Naturalandia, sino todos los otros que, a pesar de ser bastante negativos, no dejaban de hablar bien del hotel: total, en ningún otro sitio los habían tratado tan bien, acostumbrados ellos como estaban a que les miraran mal en todas partes (especialmente en los balances de cuentas, donde siempre los ponían colorados). Y así, sucedió que, por el boca a boca, la fama del hotel se extendió más allá de las fronteras de Enterolandia, llegando a los oídos de todos los números reales, particularmente de aquellos con decimales, que decidieron también visitar el hotel.

Como avanzadilla, se acercaron primero los números mayores que 0 y menores que 1. Y si la cosa pintaba bien, ya vendrían todos los demás. Pues resulta que se encontraron con la sorpresa de que ni siquiera ellos entraban en el hotel. ¿Por qué? 

La razón es muy sencilla: al intentar asignar a cada uno de esos números una habitación, estamos intentando establecer una correspondencia biunívoca entre algo que es contable (las habitaciones) y algo que no lo es: todos los números con decimales, donde siempre habrá números más pequeños que uno dado. En los casos anteriores era distinto: los números naturales, y los enteros en general, los podemos contar (otra cosa es que nunca acabemos de hacerlo) y podemos decir en qué posición (o habitación) va cada uno: 1 en la 1, el 2 en la 2 (o primero el 1, luego el -1, luego el 2, luego el -2, etc). En el hotel, sería como si el recepcionista dijera "vayan pasando". Pero ¿cómo se puede decir que vayan pasando los números con decimales? ¿Quién pasará primero? ¿el 0,1? pues parece que nos hemos olvidado del 0,01 (entre otros). Si queremos que pase ése primero, resulta que el 0,001 le dirá que se está colando.

Imaginemos que intentamos asignarles habitaciones con el siguiente método: asignaremos en cada habitación al número que tenga como dígito decimal en esa posición un 0. Así ya nos estaríamos dejando a todos aquellos que en esa posición tengan cualquiera de los dígitos de 1 a 9. Pero eso, la gerencia del hotel lo resolvió fácilmente haciendo obras y construyendo más plantas. Lástima que no les sirviera de nada. Al intentar asignar, por ejemplo la habitación número 4 de la 5ª planta a aquel número que tuviera un 5 en el 4ª dígito decimal, se encontraron con que había infinitos números que cumplían esa condición.

Total, un desastre. Los números con decimales se marcharon cabizbajos y contaron el fracaso a sus compañeros, que cancelaron las vacaciones previstas y se dedicaron a otras cosas: pi se fue de viaje a Egipto, donde ya lo conocían hace muchos años, e se puso a hacer logaritmos, phi se dedicó a los girasoles y las conchas y el resto de números dejó de considerar el Hotel Hilbert como un sitio cool y nunca más quiso volver. El hotel no puedo hacer frente a las deudas (que eran infinitas), entró en pérdidas y tuvo que cerrar.

Y es que, como decía Cantor, hay varios tipos de infinitos, unos más grandes que otros. (Por cierto: lo tomaron por loco). Aquella mítica frase de Buzz Lightyear (entrañable personaje de Toy Story) de "Hasta el infinito... ¡y más allá!" no tiene mucho sentido, porque lo que hay más allá del infinito sigue siendo el infinito. Habría quizá que cambiarla por "Hasta el infinito... ¡y aún más grande!". Pues más grande que un infinito (alef-0) es otro infinito (alef-1). 



Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado. Deseo que os haya gustado este entretenimiento veraniego, un poco surrealista. Y para la vuelta al cole volveré ya con cosas más relacionadas con el mundillo este de la seguridad. Espero publicar cosas interesantes y que sigamos aprendiendo juntos.

Gracias por leerme.

Más información sobre los infinitos: